El tercer reto: completar 21,1 kilómetros. El objetivo final.
Por qué este reto
Porque necesitaba una fecha en el calendario que me obligara a entrenar en serio. Sin fecha, todo es «algún día».
La preparación
Semanas de constancia más que de heroicidades: sesiones cortas entre semana y una larga el fin de semana, con una de descarga cada cuatro.
El proceso y las dificultades
Hubo semanas malas: agujetas, dudas y un amago de lesión que me obligó a parar y aprender a calentar de verdad. El proceso no es lineal y esta es la prueba.
El día del reto
Es el último escalón: 5K, 10K y ahora la media. Cuando llegue el día, la estrategia será la de siempre: salir tranquilo y no parar.
Qué aprendí
Que los grandes objetivos se construyen con pequeños retos cumplidos: primero el 5K, luego el 10K, luego los 21,1 km.
